Es cada vez más común que tanto adolescentes como adultos usen ortodoncia, ya sea con brackets o alineadores transparentes.
No obstante, también hay una gran variedad de tratamientos de ortodoncia interceptiva que es a lo que llamamos tratamiento de ortopedia porque se hace mientras el niño está en crecimiento y jugando con esos factores. En ese periodo se pueden corregir maloclusiones dentales en etapas tempranas, evitando, así, problemas más serios en el futuro. Como, en cualquier caso, antes de decidir si es necesaria la ortodoncia interceptiva, es importante llevar a los niños a su primera consulta con el ortodoncista a los seis años, para detectar cualquier posible problema a tiempo y determinar si es necesario algún tratamiento.
La ortodoncia interceptiva es un tipo de ortodoncia preventiva que tiene como principal objetivo guiar y corregir el desarrollo de los huesos maxilares (la mandíbula y el maxilar).
Este tratamiento se utiliza en niños a partir de los 6 años, ya que las estructuras óseas aún se encuentran en pleno crecimiento y, por lo tanto, son más “moldeables”. A su vez, es cuando empiezan a erupcionar los primeros molares permanentes.
La ortodoncia interceptiva permite tratar el desarrollo de los huesos maxilares a tiempo, en cuanto a tamaño y posición, y evitar, así, futuros problemas. Entre las alteraciones más comunes que permite corregir se encuentran:
• Maxilar superior o mandíbula demasiado adelantados o retrasados. Esto da lugar a las llamadas clase II (maxilar superior adelantado) o clase III (mandíbula adelantada).
• Maxilar superior o mandíbula comprimido, con un desarrollo anómalo, ya sea por exceso o por defecto. Por ejemplo, esto puede dar lugar a un paladar ojival o estrecho en caso de mordidas cruzadas.
• Corregir la falta de espacio para dar cabida a todos los dientes definitivos y poder prevenir el apiñamiento dental.
Profesionales dedicados a la ortodoncia desde hace más de 15 años
En función de las necesidades específicas de cada niño, se llevará a cabo un tipo de tratamiento u otro. Podemos distinguir entre aparatos fijos y removibles.
Las principales ventajas que ofrece la ortodoncia interceptiva son:
• Mejora la mordida y la función masticatoria.
• Promueve el correcto crecimiento y desarrollo de los huesos maxilares.
• Evita llevar a cabo intervenciones quirúrgicas en la edad adulta (cirugía ortognática).
• Mejora la estética facial y la salud bucodental.
• Reduce el riesgo de sufrir enfermedades periodontales como la gingivitis.
La duración del tratamiento de ortodoncia interceptiva puede variar en función de la gravedad del problema a tratar y de la edad de cada niño.
Sin embargo, el tiempo aproximado es de 6 a 18 meses. Eso sí, siempre que se sigan las indicaciones del ortodoncista y se lleve el aparato las horas indicadas para que sea efectivo.
Los dentistas suelen recomendar el tratamiento de ortodoncia interceptiva a partir de los 6 años, cuando aún no han erupcionado los dientes definitivos. No obstante, puede aplicarse también hasta los 9 años, durante la dentición mixta, es decir, cuando tienen dientes de leche y permanentes a la vez.
Normalmente, los tratamientos de ortodoncia interceptiva suelen requerir un tratamiento ortodóncico adicional como puede ser para alinear y nivelar el resto de los dientes o por estética, bien sea con alineadores invisibles o con brackets.
Esto se debe a que la ortodoncia interceptiva actúa sobre los huesos. De manera que, si no se aplica en el momento correcto, después será mucho más difícil corregir el problema óseo o de espacio que no se haya solventado previamente.
En cambio, la ortodoncia con alineadores o con brackets interviene sobre los dientes, por lo que no resuelve la maloclusión y podría llevar a la necesidad de extracciones de dientes, procedimientos quirúrgicos o, incluso, a una cirugía ortognática.
Suele ser bastante común confundir la ortodoncia interceptiva, la ortopedia y la correctiva. Sin embargo, son tratamientos complementarios y distintos.
La ortopedia o la ortodoncia interceptiva actúan sobre el desarrollo de los huesos maxilares mientras están en crecimiento. Estos tratamientos suelen aplicarse entre los 6 y 9 años.
En cambio, la ortodoncia correctiva, ya sea con brackets o con alineadores, se aplica una vez ha finalizado el tratamiento con ortodoncia interceptiva y actúa directamente sobre los dientes, corrigiendo, así, su posición y nivelación.
En resumen, la combinación de estos tratamientos da como resultado una sonrisa estética y funcional con una oclusión óptima.
La doctora Elena Lisa es licenciada en Odontología por la Universidad Europea de Madrid y cuenta con un máster en Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial por el Hospital San Rafael de Madrid. Desde el año 2010 es ortodoncista en exclusiva y cuenta con amplia formación en los sistemas de ortodoncia más demandados en la actualidad: alineadores invisibles (Invisalign y Spark), ortodoncia lingual (Incognito) y brackets de autoligado (Damon).